Golem Parte 2: Instrucciones prácticas para la creación y evocacíon

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No hay nada que traiga más satisfacción al iniciado que el poder observar los resultados de algún ritual mágico tomando lugar en la realidad local personal.  Si ya has tenido la oportunidad de experimentar con sigilos mágicos como herramientas para cambiar tu realidad, entonces a lo mejor ya es hora de que aprendas el arte de la evocación.  A diferencia de la invocación, lo cual es la habilidad de ser poseído por un arquetipo, la evocación trata de manipular la realidad por medio del control de entidades extracorporales (recalcando el término ‘extracorporales’, pues lo menos que uno quisiera desear es sentir la posesión de una de estas entidades).
 
Las evocaciones de entidades se pueden dividir en tres distintos grupos:  las evocaciones que ocurren espontáneamente, en donde el iniciado realiza la presencia de una entidad independiente;  las evocaciones clásicas de entidades establecidas, cuya información pueden ser encontradas en gremorios y otros libros con referencias prácticas sobre estas entidades (por ejemplo, La Goetia y el Lemegeton);  y las evocaciones de entidades creadas por uno mismo, mejor conocidas en la literatura del ocultismo como servidores.  Anque los tres distintos tipos de evocaciones son muy interesantes, este artículo se concentrará sólo en la fabricación del servidor personal, del golem.
 
Un servidor no es nada más que una extensión del psyche personal de uno.  Es una creación mental la cual tiene un propósito de existencia.  A diferencia de los sigilos, los cuales son sencillos y monofacéticos, el servidor tiene una inteligencia limitada, la cual le proporciona una cantidad de albedrío propio para poder tomar decisiones.  Es como un sigilo sostenido indefinidamente, el cual puede ser reactivado una y otra vez, y cuyas características le proporcionan bastante flexibilidad dentro del dominio mágico.  Es una herramienta básica a la disposición del mago en su búsqueda por el entendimiento de esta realidad ilusoria nuestra.
 
Para fabricar un servidor se necesitan tres ingredientes básicos:  propósito, creatividad, y poder de visualización. 
 
Sin propósito no se puede crear un servidor, pues es el propósito en sí lo que le proporciona a esta entidad su razón de existencia.  Si no tienes un propósito no pierdas el tiempo en crear un servidor.
 
La creatividad artística es lo que le va a dar vida a esta creación mágica.  Por medio de la creatividad el iniciado puede definir todas las características que determinarán cada detalle de la existencia de esta entidad.  ¿Tendrá razgos humanos o de animal, o será una bestia quimérica?  ¿Será un ángel o un demonio?  ¿Tendrá alas para poder volar a cualquier sitio, o múltiples ojos para ser omnisciente?  ¿Estará repleto de odio, de compasión, de amor, o de objetiva indiferencia?  ¿Trabajará a todas horas del día, o sólo la séptima hora del séptimo día de la séptima luna llena del año?  Tu imaginación impone el límite.
 
El poder de visualización es la materia etérica en donde la entidad va a encontrar forma.  Es la arcilla de alfarero en donde la entidad tomará vida, ya sea como Adán en el barro del Edén, o como el monstruo del Dr. Frankestein en el cadáver inerte sobre la mesa del laboratorio.  El poder de visualización le dará forma a tu creación en un lugar dentro de tu mente en donde la imaginación es tan real como la realidad misma que ahora mismo te rodea.
 
Hay muchas maneras de crear un servidor.  Estas siguientes instrucciones son sencillas y fáciles de seguir.  Si utilizas los tres ingredientes que ya mencioné de la manera en que voy a detallar, la creación de tu golem personal será infalible (esto lo menciono por experiencia propia).
 
Propósito
 
Lo primero que te hará falta para crear un servidor es un propósito.  ¿Qué es lo que necesitas?  No hay tarea suficientemente trivial o exaltada, mundana o espiritual que un servidor no te pueda ayudar alcanzar.  Un servidor puede ayudar a mejorar tu situación material, ya sea por medio de mejores oportunidades de empleo o alzas en tu sueldo o hasta encontrando tesoros perdidos.  Puede ayudarte a afinar tu mente para que seas exitoso en tus estudios, o para que aprendas más rápido algún lenguaje, ya sea un idioma extranjero, o un lenguaje de computadoras, o un idioma de música.  Puede ayudarte a mejorar tu vida romántica y hacerte irresistible a quien quieras o deseas.  También puede ser usado como herramienta para hayar evolución espiritual y encontrar tu propósito en esta realidad, para dar amor y sanar dolencias. O también puede ser utilizado como herramienta de odio, venganza, cáncer y muerte.  En resumen, no hay tarea que un servidor no pueda atener.
 
Creatividad
 
Una vez determines un propósito (o múltiples propósitos), entonces estarás listo para el próximo paso:  el de crear un servidor.  Este proceso puede tomar un par de horas o un par de meses.  Mi experiencia personal ha sido que mientras más atributos personales y más detalles uno pueda asociarle a un servidor, que más alternativas uno termina proveyéndole a esa entidad para poder actuar dentro de su propósito de existencia.  Lo primero que debes de hacer es darle forma a tu creación.  Ve a tu farmacia o tienda de departamentos favorita, y en la sección de productos de arte o de surtidos escolares consigue una libra de plasticina o de arcilla.  Con este material maleable vas a esculpir el cuerpo de tu servidor, proveyéndole cualquier forma que se te ocurra y que mejor defina su personalidad.  Puedes darles razgos antropomórficos y darle apariencia humana, o puedes darle un cuerpo de animal.  Si quieres apariencias más fantásticas, puedes combinar razgos de múltiples especies y crear una quimera con cara de mujer, garras de león y alas de águila (creando así un monstruo con actitud materna y humana, con la capacidad de volar a todos lados, y con garras para defenderse).  Puedes proveerle apariencias llenas de simbolismos, como alas para volar, multiples ojos para ser omnisciente, espadas para defenderse, llaves para abrir puertas, docenas de brazos para hacer varias tareas a la vez, lo que quieras.  Tus conocimientos sobre símbolos te dará amplitud en la creación de tu servidor, y literalmente, tu imaginación será el límite.
 
Trabaja en tu servidor poco a poco, si no tienes prisa.  En tu tiempo libre te encontrarás divagando, pensando en los atributos que quieres proveerle a tu creación, y ahí mismo, sin si quiera darte cuenta, estarás creando tu golem.  Deja que tu mente explore todo tipo de cualidades para tu creación, y de ellas, escoje las más indicadas para su propósito.  Atributos humanos como el amor, el honor, el odio, la lujuria, el humor, todo esto puede ser parte de lo que tú quieras que sea tu servidor.  Regresa a tu escultura periódicamente y dale más detalles basado en las cosas que se te ocurran.  Encontrarás que mientras más tiempo le dediques a tu servidor, que los resultados que encontrarás serán tan ricos como el buen licor que se le ha dejado añejar por algún tiempo.  Sino tienes prisa en crear un golem, entonces es posible que puedas terminar con una creación casi perfecta repleta de todo tipo de detalles.  Una vez tu servidor esté listo, dale un nombre, crea un sigilo con el propósito escondido en ese símbolo, y talla ese sigilo en una parte de tu escultura.  Ahora tu golem está listo para ser activado.
 
Poder de visualización
 
El último ingrediente en la creación de un servidor, el poder de visualización, es imprescindible en la activación de esta entidad.  Es aquí en donde la mente mágica está más activa y más susceptible a las realidades sutiles que rodean a uno.  El poder de visualización todos lo hemos experimentado en algún momento de nuestras vidas.  La forma más básica de visualización ocurre en el mundo de los sueños, cuando estamos creando mundos tan reales dentro de nuestras mentes, que ni siquera sabemos que estamos soñando.  También usamos nuestro poder de visualización cuando estamos soñando despiertos, en situaciones en donde el aburrimiento es extremo, y nuestras mentes tratan de escapar por medio de la fantasía.  En el caso de la activación y comunicación con un servidor, el poder canalizar esta abilidad de visualización es esencial.  Es el poder soñar despierto y de una manera controlada.  Por ejemplo, para poder lograr comunicación con un servidor que tuve por algún tiempo, en mi mente me encontraba con él en una selva frondosa, verde y tropical, muy parecida a un monte en la propiedad de mis tíos en Yabucoa.  Aunque físicamente me encontraba en el sótano de mi casa, en mi mente, y de una manera muy real, me encontraba rodeado de vegetación selvática y tropical, sintiendo el olor de la tierra y de las plantas, y hasta escuchando el cantar de los pájaros y el sonido del viento en las ramas de los árboles (ese tipo de concentración se le conoce como el trance mágico, y no está limitado al uso de servidores, sino que también puede ser utilizado en todo tipo de operaciones mágicas).
 
Activación del servidor
 
Para activar tu golem debes de hacer lo siguiente.  Escoje un lugar y una hora en donde  las distracciones van a ser mínimas o nulas.  Tradicionalmente los magos y demás hechizeros hace sus rituales en medio de la noche, pues es a esa hora en que todo el mundo duerme, y cuando menos distracciones hay.  Haz lo que tengas a tu disposición para poder relajarte y abrir tu mente a las sutilezas de la imaginación:  meditación, una copa de vino, o hasta cualquier substancia enteogénica que pueda ayudarte a afinar tu mente.  Prende una vela en medio de la oscuridad, y enciende un incienso, si tienes uno disponible.  Siéntate en la oscuridad hasta que encuentres tu mente relajada y sin pensamientos foráneos.  Cuando acalles tu mente, entonces estarás listo para la activación de tu servidor.
 
Párate en un área de tu habitación (la cual previamente deshiciste de todo obstáculo o mueble, algo así como un diámetro de seis pies sin obstáculos) y con los ojos cerrados crea el lugar de encuentro con tu servidor.  Puede ser una selva, un desierto, el tope de una torre de un castillo medieval, una playa.  Lo que tú quieras y que más haga sentido con el propósito de tu servidor.  Imagina una esfera de luz radiante sobre tu cabeza, la cual crecerá en tamaño, y bajará desde su posición para rodear tu cuerpo (este paso es imprescindible, pues es aquí en donde vas a crear literalmente una barrera de protección contra cualquier obsesión, tu creación inclusive).  Una vez te encuentres rodeado de tu esfera de protección, explora tus alrrededores:  mirando en todas direcciones a tu alrrededor chequea los detalles de este mundo que acabas de crear, escucha el sonido del viento, siente el calor del sol, concéntrate en la realidad que ahora te rodea.  Entonces llama a tu servidor.  Con suficiente poder de visualización podrás observar tu creación, con todo lujo de detalles, y hasta más perfecto que su representación en la escultura de arcilla o de plasticina que preparaste en el mundo ‘real’.  En ese momento intenta comunicación con tu creación y dale sus instrucciones, su propósito.  Este  atentado a comunicarte con tu creación idealmente debería de ser hecho de una manera no verbal, sin palabras, estableciendo una línea de comunicación por medio de imágenes y de ideas visuales.  Una vez le hayas dado sus instrucciones a tu golem, despídete de él, y termina tu visualización con la realización de que todavía la esfera de luz te rodea y te está protegiendo de todo tipo de obsesiones.  Chequea los alrrededores de tu realidad mágica por última vez, y entonces, sal de tu trance.  En este momento, una vez hayas terminado tu ritual tienes par de alternativas que escojer.  Puedes activar el sigilo que representa a tu servidor por medio de cualquier método de gnosis que te interesca (aunque en mi opinión, este paso no es absolutamente necesario, ya que hubo un buen grado de gnosis en el trance de por sí).  Puedes darte otra copa de vino, escuchar un poco de música, ver televisión un rato, o hacer cualquier cosa que separe tu mente del ritual que acabas de terminar.  Tómate un rato de distracción antes de irte a dormir.  Si esta es la primera vez que has hecho un servidor, pues has acabado de darle vida a una entidad.  ¡Felicitaciones!
 
Advertencias
 
Ahora, mantén en mente las siguientes advertencias.  Ten en cuenta que esto no es un juego, y que el hacer un golem desata todo tipo de consecuencias a tu alrrededor.  Si no estás dispuesto a aceptar las potenciales consecuencias negativas de tu creación, lo mejor es evitar este experimento.  Un servidor puede traer todo tipo de karma en tu vida, ya sea positivo o negativo.  De la misma manera que puede traer bendiciones materiales y espirituales en tu vida, un golem puede crear caos en tu vida o en la vida de otros.  Un golem sólo considera su propósito como razón de su existencia, y no le importa los medios obtenidos para alcanzar sus metas.  Su objetividad es fría y sin sentimientos ni prejuicios, y si alguien tiene que caer para que su propósito tome lugar, pues entonces ese alguien sufrirá.  Atente a las consecuencias, deshaste de todo sentido de culpa, y disfruta de las fuerzas del caos a tu disposición.
 
Otro punto importante es el siempre crear una fuente de protección cada vez que actives un servidor, o que quieras hacer contacto con alguno que ya hayas creado.  El ejercicio mental de la esfera de luz radiante es imprescindible en este ritual, o cualqier otro ritual en donde existe el potencial de enfrentarte con obsesiones.  Esta esfera mantendrá tu mente libre de toda obsesión relacionada a tus actividades mágicas.
 
No hables de tus actividades mágicas clandestinas con nadie, a menos que sean personas que entiendan lo que tú estás haciendo.  El miedo, el prejuicio, o la envidia de otros puede convocar el desastre en tus incursones mágicas.  El silencio siempre será tu meor aliado en la magia.
 
Algo más.  Una vez tu servidor cumpla su misión es imprescindible que lo destruyas, no vaya a ser que te suceda como lo que sucedió con el golem del majaral.  Tienes que destruirlo en tu mente en un ritual designado para tal actividad, y también tienes que destruir la escultura que hiciste en arcilla en el mundo real.  El no destruir un servidor una vez su propósito haya sido terminado puede llevarte al desastre, pues entonces uno pierde completo control sobre el servidor.
 
Ahora ya sabes evocar entidades
 

Ahora que tienes un servidor a tu disposición, puedes comunicarte con él cuantas veces quieras, siguiendo las instrucciones delineadas en este artículo, aunque recuerda que en el caos, hay más de una manera de hacer las cosas.  Trata de mantener un diario de tus rituales, y mantente atento a las sincronicidades que tomarán lugar a tu alrrededor.  Recuerda mantener el silencio, y destruir tu creación cuando el momento sea oportuno.  Siempre recuerda el adagio del mago caótico “nada es verdad, todo es permitido”, y disfruta manipulando la realidad.

~ por hadeshope en noviembre 13, 2007.

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